Atisbo el horizonte.
Mirando sin mirar
en la lejanía del mar que hay a mis pies;
bañandome en el eco
de las olas al romper.
Quizá tu estés haciendo lo mismo.
Será voluntad del azar
que -nadando como peces-
nuestras miradas se crucen
por un fugaz
milisegundo
en este vasto océano lleno de
pirañas
que no es mas que una mota
de polvo
en el frío y oscuro vacío
del universo.

