Lo verás.
Te darás cuenta, al final,
de que nada es lo que parece.
Todo es una mentira
Con su intrínseca máscara de amargura.
Tus manos se agrietarán
Al tiempo que tus párpados se cierran.
Te rodearán el polvo y la nostalgia
Y buscarás en lo nuevo lo viejo
y tu vista se hará turbia.
Aquí los dados están trucados
Pero debes quedarte a jugar.

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